El año nuevo para los pueblos aymara y mapuche se inicia con el solsticio de invierno y se celebra entre el 21 y el 24 de junio en varias regiones del país. Se recuerda que ha terminado el período de la cosecha, la tierra debe descansar y se prepara para la siembra. Es una manera de manifestar agradecimiento a la Pachamama.

Por eso, cada 21 junio, en el altiplano chileno se celebra una ceremonia de la cultura aymara. Después del ocaso, en honor a la Pachamama se queman ofrendas y se realizan bailes alrededor de la fogata.

Una vez culminada la ceremonia, se festeja el Año Nuevo aymara con deliciosos platillos como: sopaipilla, que consiste en pan de quinoa relleno con verduras y papas; también es conocida la sopaipilla de Chiloé, una masa dulce que se fríe durante la matanza  y cocción del cerdo, esta receta es de origen árabe y llegó a América a inicios del siglo XVII; tortillas; pan con orégano; galletas de trigo; quinoa confitada; maíz tostado con charqui; guiso de mote, es un plato que se hace con un trigo particular(mote); pebre de rocoto.

 No falta la calapurka, una sopa elaborada con maíz mote, papa, carne de pollo, de res, llama y rocoto, se caracteriza por llevar una piedra caliente en medio del plato. Para beber, jugo de guayaba con quinoa.

La comunidad mapuche realiza su propia celebración también en grandes ciudades como Concepción y Santiago, capital.