Cocciones a la intemperie: un buen curanto en Chile nos lleva a tiempos remotos, donde se empleaba este método único y auténtico. La técnica consiste en cocinar en un hoyo con piedras calientes, hojas y otros elementos naturales.
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Cocciones a la intemperie: Un buen curanto
Cocciones a la intemperie: Un buen curanto

Esta forma tradicional de cocción chilena se realiza al aire libre, y se remonta desde el inicio de los tiempos; de hecho, debe su nombre a las palabras «cura» y «tum» que significan «piedra» y «cocer», respectivamente, traduciéndose como cocinar en piedra.

¿Cómo se realiza el curanto?

Pero, para poder llevar a cabo esta tarea, se requieren unas cuantas horas de anticipación y el apoyo de seis personas más, para poder hacer todo lo necesario; entre lo que se encuentra la realización de un hoyo con una profundidad considerable, así como la búsqueda y corte de piedras, recolección de hojas, preparación de brasas y otros productos.

Así que, si creías que era muy sencillo, como verás, estabas ligeramente errado. Y es que lleva un trabajo de mínimo una hora, pero con garantía que el resultado será extraordinario. Además, que permite que coman muchas personas de una vez.

La justificación

Sucede que ¡esta manera de cocinar no era un capricho!

Su justificación es que, debido a la complejidad del clima, con las lluvias, una cantidad considerable de brisa e incluso las nevadas ocasionales, era difícil cocinar de otro modo; pero esta técnica hacia que la tierra donde cocinaban se mantuviera caliente.

Sin contar que era beneficioso cuando no se conseguía nada de leña.

¡Y no solo eso!

Con ella, puedes cocinar distintos alimentos, como mariscos, legumbres, panes de papa, papas, algunos pescados, longanizas, milcaos, entre otros, pero eso sí, cada ingrediente debe ser colocado sobre una capa de hojas, a fin que se cocine apropiadamente al vapor; dejando un sabor delicioso y original.