Al hablar de pisco hay que referirse a un tipo de aguardiente de uvas que se produce en Perú y Chile, y que se elabora a través de la destilación de la vid que no requiere pasar por un proceso de añejado en barricas de madera como otro tipo de bebidas alcohólicas.
 
El origen del pisco está asociado al Virreinato de Perú, que incluía tanto a Perú como a Chile. De acuerdo a los datos históricos, fueron los colonizadores españoles quienes trajeron a Chile el arte de la destilación, ya que encontraron tierras con un clima muy seco, mucha luminosidad y bajas precipitaciones que resultó ideal para el cultivo de la vid.
 
La controversia en cuanto al origen de esta bebida es un tema álgido que ha traído muchas discusiones y desencuentros entre Perú y Chile, sin embargo aunque comparten la misma denominación son bebidas muy diferentes entre sí.
 
El pisco chileno por ejemplo se elabora con tres tipos diferentes de uvas, la moscatel, la torontel y el Pedro Ximénez, mientras que el peruano utiliza ocho variantes entre aromáticas y no aromáticas.
 
Otra de las diferencias es que el pisco chileno se somete a una destilación doble en alambique y luego se diluye en agua desmineralizada hasta que alcanza el grado alcohólico deseado, mientras que el peruano se destila una sola vez y se embotella sin añadir agua.
 
Las regiones de Chile donde se produce el pisco son los valles de Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí y Choata, estas regiones tienen condiciones climáticas bastante extremas que han servido para impulsar la industria de pisquera, gracias a una visión mucho más comercial de la que disponen en Perú.
 
En Chile se consume mucho más el pisco y es una de las bebidas alcohólicas que nunca falta a la mesa.