La orografía del propio país, que ocupa buena parte de la costa del Pacífico latinoamericano, caracteriza sus productos, condicionados por un suelo volcánico y fuertes contrastes de altitud y climatología. Así como la gastronomía del norte y del sur mantuvo más sus raíces nativas, influenciada al norte por los pueblos andinos y al sur por los mapuches, el centro del país fue el que más transformó su cocina con aportaciones extranjeras.

Entre los platos típicos que encontramos dentro de la gastronomía chilena encontramos algunos como el Caldillo de Congrio, las Humitas o el Curanto.

Caldillo de Congrio. Lo podemos degustar en todo el litoral del país, su ingrediente estrella es el congrio, que se cocina con cebolla, patatas, zanahorias, tomates, ají, pimientos y vino blanco.

Humitas. Es un plato muy cocinado en los andes, por lo que podemos encontrarla en Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador. A base de pasta de maíz, que se consigue machacando sus granos con cebolla y albahaca y cocinándolo en agua. Se preparan indistintamente dulces o saladas y se acompañan, generalmente, de ensalada de tomate.

Curanto. Es un plato típico de la cocina chilena del sur y su preparación responde a todo un ritual. El curanto se prepara al aire libre. En un hoyo escavado en el suelo, se preparan piedras muy calientes en las que cocinaremos los ingredientes. En función de la región, tienen protagonismo unos u otros ingredientes. Productos marinos, carnes, patatas y chapaleles (una masa que se elabora a base de patata cocida y harina de trigo).

Aunque si algo hay que destacar de la gastronomía chilena son sus vinos. Desde mediados del siglo XX los vinos chilenos han escalado posiciones en el ranking mundial, hasta situarse en los primeros puestos. Y destacan los vinos elaborados en los viñedos del centro del país, en los que se ha contado con mayor presencia de enólogos franceses y estadounidenses.

La uva Carmenérè destaca por ser exclusiva de Chile, puesto que en Europa se extinguió durante el siglo XIX por la filoxera (un parásito que ataca la vid).

Entre los cocineros más destacados del panorama chileno, nosotros mencionamos a uno. Su restaurante Bogaró es el único (además de Osaka) en la lista de los Mejores Restaurantes de Latinoamérica. Rodolfo Guzmán.

Rodolfo Guzmán gestiona su propio restaurante, Bogaró. Lo destacamos porque le caracteriza una cocina que él ha definido en múltiples ocasiones como «endémica» en la que el protagonismo es para los productos chilenos. Platos en los que se fusiona perfectamente la tradición de la cocina chilena y la vanguardia exigida en la alta cocina.

Tomado de: http://gastronomia.com/noticia/2407/la-gastronomia-chilena-se-reivindica