Este guiso chileno-argentino, compuesto principalmente por carne de res o de cerdo, cebolla, tomate, choclo y papas es una de las mejores representaciones de la fusión entre las gastronomías amerindias (mapuche y huarpes) y europeas (española y francesa). El aporte realizado por los conquistadores a esta receta consiste, principalmente, en la utilización de la carne (de vaca o de cerdo), cebolla y huevos, aunque estos últimos son un ingrediente opcional, mientras que el aporte de los pueblos indígenas a esta preparación es la utilización del pimiento morrón, del choclo y del tomate.

Todos estos elementos se fusionaron al momento de la llegada de los conquistadores españoles a América allá por el siglo XVI, pues ellos traían ingredientes desconocidos a los ojos de los nativos. Pedro Valdivia y sus hombres emplearon vegetales y especias locales para preparar, junto con lo que traían consigo, un plato que, posiblemente, podría haber sido típico de la gastronomía francesa de aquel entonces (según afirman muchos críticos expertos en gastronomía). Esta última hipótesis se basa en que la mayor parte de los guisos en la cocina europea encuentran sus orígenes en lo que era el territorio galo.

Ciertamente este un excelente plato en lo que respecta a sabor y a unión de culturas y territorios. Y tú, ¿ya lo probaste?