Los calzones rotos son dulces tradicionales de Chile que son buenísimos y muy populares por su facilidad de preparación y delicioso sabor. Están elaborados a base de una masa preparada con harina de trigo, azúcar, huevos y mantequilla, la cual debe freírse y luego se espolvorean con azúcar glass. 
 
Este dulce típico tuvo sus orígenes en la época colonial y de acuerdo a la tradición este nombre tan peculiar provino de un episodio ocurrido a una vendedora de pasteles en la Plaza de Armas de Santiago, cuando en un día de mucho viento se le levantó la falda y dejo entrever el deteriorado estado de su ropa interior, por lo que fue conocida como la señora de los calzones rotos y eventualmente este apodo pasó a los dulces que vendía.
 
La tradición de los deliciosos calzones rotos fue pasando de generación en generación, desde Arica a Magallanes, sobre todo en los días de invierno donde se acostumbra degustarlos al lado del fuego con una bebida caliente. Por ser tan sencillos de elaborar no pueden faltar a la hora de una merienda y les encanta a niños y grandes que disfrutan con su dulzor y esponjosidad. 
 
La receta de los calzones rotos chilenos es similar a la base de otros postres latinoamericanos, como los ricos picarones peruanos que se elaboran con camote, zapallo y anís, las rosquillas, los tradicionales buñuelos o los churros venezolanos. 
 
La esencia de la preparación es la misma, una masa suave hecha de harina y otros ingredientes básicos que se fríe hasta obtener una corteza dorada y una esponjosidad por dentro, y la cual es cubierta con azúcar o jarabe dulce. Simplemente deliciosos