Historia del platillo

El pastel de choclo tiene una historia muy antigua, pues se dice que proviene de lo que hoy conocemos como Paraguay, y vería la luz en la época de la colonia, en la cual el actual terreno paraguayo se vio sumergido en las misiones jesuíticas guaraníes.

En estos tiempos, los colonizadores trajeron muchas muestras gastronómicas europeas, y también se llevaron muchos otros ingredientes de América como cultivos y preparaciones nativas.

Según los registros históricos, la tribu de carios-guaraníes fueron de los primeros en elaborar tortas a base de maíz y grasa animal.

Aunado a que luego de la llegada de los europeos, muchas veces estas tortas eran acompañadas por carne de vacuno, así como por otros ingredientes del viejo continente, como huevos, leche y queso.

Por ende, muchos de los nativos empezaron a renovar sus platos a base de maíz, añadiéndoles leche, queso, huevos y carne; por lo que se piensa que de una de estas renovaciones surgió el prototipo del pastel de choclo.

El mismo, llegaría entre los años 1810 y 1830, y una vez presente en el territorio, empezó a consumirse por los campesinos que habitaban las regiones chilenas; pasando la receta de generación en generación, hasta llegar a la actualidad, donde se identifica como un plato típico chileno.

Variantes

En algunos países el pastel de choclo no tiene relleno, y puede ser dulce o salado dependiendo de la zona donde se prepare.

Entre sus variantes conocidas puede contar con ingredientes como comino, pimentón, huevo, pollo, aceitunas, pasas, azúcar y leche.