Esta popular bebida es la necesidad veraniega por excelencia en Chile, y por suerte no sólo es fácil de preparar, sino que también es deliciosa.

Originaria de España, la bebida se hizo muy popular en Chile y Argentina debido a la facilidad de preparación y a la amplia disponibilidad de vino y melones. Se ha hecho tan popular en Chile que se considera una de sus bebidas nacionales, junto con el terremoto.

En 2012 se creó el día nacional del melón con vino, pero no de forma oficial, sino a través de un grupo de Facebook que propuso reunirse en un parque cada 15 de enero con melones y vino. El evento ha continuado y crece en popularidad con cada año.

El melón con vino, debido a su reputación de "bebida de los plebeyos", es bastante singular, ya que no es común encontrarlo o consumirlo en restaurantes o bares, como lo son el pisco sour o el terremoto. En su lugar, esta bebida se reserva para reuniones familiares o de amigos en casa, en el parque o en la playa (nota: beber en lugares públicos, aunque es ilegal, sigue siendo habitual).

Su sencilla preparación hace que sea fácil de llevar para un picnic o una acampada. Los melones de miel están en temporada durante los meses de verano, por lo que la bebida tiene un carácter bastante estacional. Como el vino se bebe directamente del melón, suele pasarse de persona a persona como una especie de pipa de la paz de la camaradería en un caluroso día de verano. Así que, para los que estén de paso por Chile, si no lo encuentran en ningún menú, no desesperen, compren los tres ingredientes clave e intenten prepararlo ustedes mismos, a la manera chilena.